Escribí un par de hojas con cosas que me vinieron a la cabeza, pensaba pasarlas a este blog. Pero las emociones y los pensamientos nunca suelen ser los mismos en momentos diferentes. Por eso no voy a escribir nada de eso aquí, no es que ya no me alegre de haberte conocido o que tenga una manera diferente de pensar respecto al cambio interior de las personas...es simplemente que ahora no siento las palabras que escribí como antes y por eso no me apetece pasar esas lineas a este texto.
Ahora, me acuerdo de cuando quería recordarlo todo, guardar tus palabras en un cajón, tus sonrisas en un trozo de papel, tu mirada en un álbum...
y ahora me voy de vacaciones para encontrar una vida nueva, y sale a flote todo aquello que nunca pretendí guardar.
No nos damos cuenta de que lo importante siempre estará ahí...te va marcando sin que te des cuenta, y cuando lo haces, eres una persona totalmente diferente.
"Puedes perder el rastro de alguien, despistarlo, pero en el fondo sabes que hay recuerdos que te dejan marcado y se niegan a desaparecer."
Da igual lo que hagas, ese es tu pasado, eres tú.
Es impresionante como nos rehacemos a lo largo del tiempo...como seguimos adelante.
Después de todo lo que me ha pasado me he dado cuenta de que soy cada día más fuerte. Es así, porque hace días, como todos los soñadores, confundí el desengaño con la verdad (Jean Paul Sartre). Y ahora no temo a nada.
He sentido esa sensación, he visto como salias al balcón y sonreías...he visto en esa sonrisa mis sueños y los tuyos. He sonreído contigo, y también he llorado sola. He visto una vida a tu lado y como se derrumbaba mi vida. He sido feliz y también me he sentido desconsolada.
Y está bien así.
No tengo miedo a volver a enamorarme, no tengo miedo a volver a darlo todo. No tengo miedo a nada. Y tampoco tengo miedo a estar así, porque estoy bien así.
Y si aún, diciendo todo esto, si alguien me ve llorar...que no me consuelen, porque lloro de felicidad.